La tarde estuvo pintando tormenta desde pronto y a las 18:00 h cuando me disponía a salir a rodar con Tomás, comenzó a llover. Pero no aquello de cuatro gotas, sino una de esas trombas de agua que te hacen descartar cualquier tipo de salida, ni siquiera con chubasquero. El caso es que decidimos aplazar la cosa para un poco más tarde y nos reunimos a las 18:30 h en el punto de encuentro habitual. Sorprendentemente, la borrasca había cesado.
Tomás me propuso un entrenamiento de 100 minutos rodando suave, a eso de 5 minutos el kilómetro, y aunque al principio me mostré dubitativo, finalmente acepté y salimos.
Al inicio todavía llovía algo, nos mojamos un poco, pero nada serio. Después quedó una tarde realmente espléndida, incluso con un sol bastante agradable.
El entrenamiento transcurrió bastante tranquilo, fuimos hablando todo el camino y manteniendo el ritmo previsto. La ruta seleccionada fue la que Tomás llama “La corbetora” o algo por el estilo. Se trata de un recorrido bastante llano y fundamentalmente se hace por asfalto y camino de gravilla, discurriendo por toda la zona sur de Alcañiz, dirección Castelserás y volviendo por la antigua vía hasta la salida.
Tomás registró una distancia de unos 20 km con su Forerunner, empleando un tiempo de 1:44 horas.
Las sensaciones fueron buenas, aunque corrí algo cargado de piernas y, sobre todo, con molestias en los tobillos, lo cual me suele suceder siempre que hago tiradas largas con las zapatillas de montaña.
En definitiva, un buen entrenamiento, ameno y satisfactorio en cuanto a expectativas.
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